domingo, 27 de diciembre de 2009

MENUDO BELÉN SE PUEDE MONTAR.

Belén diseñado por Biel y Clàudia.

Llevo días pensando que debería de colgar alguna entrada, pero reviso los borradores de esta bitácora y , o no me convencen —a saber por qué los guardo, me dirán ustedes, como me digo yo—, o están inconclusos y la pereza me puede. Heme aquí, pues, con que ni que decir tiene que no tengo qué decir.

Acaso lo propio, en estos días de fiestas, fuese hablar —quiero decir, escribir, que no es lo mismo y sí— de San Nicolás; la Natividad; los Santos Inocentes; el despilfarro en compras, consumo eléctrico...

En semejante inoperancia hallábame, cuando, de pronto, me llega un c. e. de mi querida Boni con el que me pone al día respecto del ERE, del cual, en estos tiempos de crisis, no se libra ni Dios. Literalmente.

Estos días, está en boga el tema de expedientes de regulación de empleo. Imposible hablar de un tema de mayor actualidad con los tiempos que corren. Además, ayer, un buen cliente que trabaja en una multinacional en proceso de fusión me comentaba lo interesante, desde el punto de vista del aprendizaje, que era ver cómo los expertos de una prestigiosa consultora estratégica, decidían cuántos despidos debían hacerse y de qué manera, para poder hacer la empresa rentable tras la fusión. Mañana, quiero empezar a poner el belén en mi casa y, como estoy en crisis, antes de hacerlo, he decidido llamar a uno de estos consultores para que me asesore sobre cómo rentabilizar al máximo el tradicional nacimiento. El resultado ha sido sorprendente y, por ello, os lo quiero comentar. Las decisiones que voy a tomar son las siguientes:
  • Pastores: Para nadie es un secreto que, en todos los belenes, hay más pastores que ovejas; parece absurdo, pero siempre ha sido así. Por supuesto, me veo obligado a deshacerme de todos, menos de uno. Instalaré pastores eléctricos (cercas electrificadas) con el fin de controlar a las ovejas, y, una vez instalados, se plantea la posibilidad de, en breve, sustituir al pastor por un perro con experiencia.

  • Personajes gremiales: Es sorprendente la cantidad de artesanos que puede haber en un belén: el herrero, el panadero, el de la leña, el carpintero (haciendo una desleal competencia a San José, quien se ha cogido una baja paternal), el tendero..., y, sin embargo, es también sorprendente ver la escasa cantidad de clientes que hay. La decisión que he tomado es despedir a todos los artesanos. Es duro, pero no queda otro remedio. En su lugar, he contratado a un chino, quien, en un pequeño comercio fabricará y venderá todos los objetos que vendían los artesanos. Si el chino, con posterioridad, decide subcontratar a quince menores para sacar el trabajo, es un tema en el que no nos debemos meter.

  • Posadero: El chino se hará cargo también de la posada. Además, últimamente, habían llegado quejas de atención al cliente por parte de José y María. La posada podría funcionar con el sistema de camas calientes.

  • Lavanderas: ¡Qué manía tienen en los belenes con lavar la ropa! ¡Con lo fría que debe de estar el agua con tanta nieve! Se suprimen los trabajos de lavanderas, que, además, eran ocupados siempre por mujeres. Cada uno se lavará su ropa en los ratos libres, potenciando así la equiparación de sexos en cuestión de tareas domésticas.

  • Ángel anunciador: Suprimidos casi todos los pastores, no tiene sentido la figura de un ángel anunciador. Se sustituye por un anuncio luminoso, en el que, además, se pueden anunciar las ofertas del chino.

  • Castillo de Herodes: A Herodes, le mantengo en su puesto; no es que haga mucho, pero manda, y no es cuestión de ponerse a despedir directivos. Soldados, me quedo con dos, por razones de seguridad (que bastante calentita está la zona), pero los externalizo. Los contrataré por medio de Prosegur-Castillos, para que me presten servicio como guardas de seguridad. Ahorro en costes fijos y gano en flexibilidad.

  • Paseantes varios: Es sorprendente ver la cantidad de personajes que abundan en un belén sin hacer nada, absolutamente nada. Todos despedidos. Esto lo teníamos que haber hecho ya hace tiempo.

  • Paseantes con obsequios: He observado que otro grupo de paseantes, algo menos ociosos, pero no mucho más productivos, se dirige hacia el portal con la más variada cantidad de objetos. Uno con una gallina, otro con una oveja, otro con una cesta, otro con un atillo (¿qué llevará el misterioso personaje del atillo en su atillo?)... Puesto que todos tienen el mismo destino, organizaré un servicio de logística para rentabilizar el proceso. Despediré a todos los paseantes, uno de ellos se quedará con nosotros a través de una ETT y, con ayuda de un animal de carga, recogerá las viandas cada tres días y las acercará al portal.

  • Reyes Magos: Por supuesto, con un solo rey hay más que suficiente para llevar el oro, el incienso y la mirra. Elimino a dos reyes y sendos pajes y camellos. Posiblemente me quede con el rey negro para no ser acusado de racista; además, es posible que quiera trabajar sin que le dé de alta. Tengo que estudiar también la posibilidad de dejar tan solo el incienso y vender el oro y la mirra a otra compañía, ya que se debe reducir al máximo la inversión en regalos de empresa.

  • Mula y Buey: La única función de estos animales es dar calor. Esta función será desempeñada por una hoguera, cuyo gasto de mantenimiento es mucho menor. Realizaré un assessment center con ambos animales y el que lo supere trabajará como animal de carga en el servicio de logística antes mencionado.

  • San José y la Virgen María: Está más que demostrado que el trabajo que hacen ambos en el portal puede ser desempeñado por una sola persona; de modo que se pueden evitar dos bajas: la una, de maternidad; la otra, de paternidad. Por razones de paridad, me quedo con la Virgen María y, lamentablemente, he de despedir a San José (¡con lo que había tragado el hombre en esta empresa!).

  • El niño Jesús: A pesar de su corta edad, posee mucho potencial y, además, parece ser que su padre (el de verdad, no el putativo) es un pez gordo. Lo mantengo como becario con un sueldo de mierda, hasta que demuestre su valía.

El Belén queda, pues, de la siguiente forma: Un pastor con ovejas en un cercado, un chino con un comercio-posada de 24 horas, Herodes y dos guardas subcontratados, un paseante, por ETT, con la mula (o el buey) haciendo repartos, el rey negro (ilegal), la virgen y el niño.

Va a ser más soso que otros años, ¡pero me he ahorrado una pasta!

En fin, yo, como aquel otro, me lavo las manos, que me da que esto es meterse en belenes y que, al montar así el belén, puede montarse un buen belén.

6 comentarios:

  1. A lo mejor es verdad que no tiuenes mucho que decir en estos momentos, pero es de agradecer que lo que dices esté impregnado de tan rico humor, he pasado un buen momento leyéndote y eso es lo que cuenta en la vida: los momentos, y si son buenos y divertidos, miel sobre hojuelas. ¡Gracias Juaznjo!
    Un abrazote
    Hannah

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  2. Qué bueno!!
    Lo mejor, lo del chino, jajajajaja
    Feliz año nuevo :*!!

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  3. Feliç any nou, Juanjo!

    Petons i abraçades,
    Strika

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  4. Feliz año. Que el 2010 te traiga lo mejor.

    Abrazo.

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  5. Aunque la mayor parte del que en el escrito hay no se debe a mí, lo cierto es que la mejor manera de acabar el año es con humor. Como lo es para empezar el nuevo y para continuarlo.

    Me gustan vuestras sonrisas.

    Feliz 2010.

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